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El caldo de pollo sí funciona

"El caldo de pollo, siempre ha sido por excelencia el platillo que se recomienda para prevenir y combatir el resfriado común de estas frías fechas"
Con estos cambios de temperatura tan repentinos e inesperados es normal escuchar a nuestro entorno estornudar y toser, avisándonos que somos los siguientes. A lo largo de muchos años y a través de muchas culturas, el caldo de pollo, siempre ha sido por excelencia el platillo que se recomienda para prevenir y combatir el resfriado común de estas frías fechas.

Con la ayuda del experto en nutrición Jo Lewin, Fisher escribe un artículo para la sección “Good Food” de la BBC sobre el cómo es que el caldo de pollo podría realmente aportar a mejorarse de la gripe:
Súper facilidad de absorción de nutrientes
El caldo de pollo resulta ser tan terapéutico por la liberación de minerales como el calcio, magnesio, fósforo, silicio y azufre, en una forma que le resulta a un cuerpo enfermo extremadamente absorber para mantenerse fuerte.

Calorías saludables
Es común que al enfermarse, uno no le apetezca mucho comer y de hecho prefiera descansar y dormir, sin embargo, sobre todo a principios de la enfermedad, el cuerpo gasta mucha energía combatiendo las bacterias y virus más fuertes. Aportar a este pequeño ejército de herramientas con energía extra para que se fortalezcan nunca está de más.

Limpia el sistema digestivo
La glucosamina es uno de los componentes más importantes del sistema digestivo, y resulta que los huesos de pollo hervidos lo liberan. Además mientras el caldo está hirviendo, se forma en la superficie un tipo de gelatina que junto a la glucosamina ayudan a alinear y sanar el tracto digestivo.

Reduce los síntomas
El pollo es especialmente rico en el carnosina, un compuesto que diferentes estudios han referido como efectivo en la descongestionamiento de la nariz y garganta al reducir la migración de células blancas en la parte superior del aparato respiratorio. El efecto solo dura hasta que la sopa se queda en el cuerpo, entonces asegúrese de servirse un gran plato.

Efectos anti-inflamatorios
Las articulaciones del pollo que por lo general no se separan al preparar el caldo, se desintegran al hervir convirtiéndose en glucosamina y condroitina, que serán fácilmente absorbidas por el cuerpo y serán reutilizadas para las propias articulaciones, reduciendo el dolor ocasionado por la sobrecarga de las articulaciones.

El factor nostalgia
Y por supuesto que no podemos dejar de lado el efecto placebo de asociarlo con una receta de mamá o de la abuela, que en definitiva cambiarán el chip del cerebro para empezar a pensar en sentirse bien, por ende causando que el cuerpo se siena mejor.
Así que ya lo sabe. El caldo de pollo sí cura.

Occupational Health, la salud de sus colaboradores en manos de expertos.

Obtenido de:

http://www.bbcgoodfood.com/howto/guide/will-chicken-soup-really-cure-your-cold